3.4.3 EDUCACIÓN


¿Te has preguntado alguna vez a qué se debe la baja calidad de la educación en nuestro país? Como ya se señaló, el gasto social del gobierno mexicano sufrió cruentos recortes durante el sexenio 1982-1988 y la inversión educativa no fue la excepción. En 1982 representaba el 9’2% del presupuesto de egresos, para 1987 alcanzó sólo 3.4%, que comparado con el PIB paso de 5.5% a 4% durante el mismo periodo. Esta situación tuvo un efecto negativo en los rubros educativos (infraestructura, cancelación de proyectos, reducción de plazas, etcétera).

En 1982 el gasto educativo significó el 3.7% del PIB y para 1988 representaba el 2.47 por ciento. El gasto federal para educación representó 7.5% del gasto público federal en 1982, en tanto para 1988 esta proporción sólo fue de 4.85%. El comportamiento presupuestal desglosado en rubros por nivel educativo, es el siguiente: el presupuesto destinado a educación primaria pasó de 36 916 millones de pesos (de 1978) en 1982 a 15 763 millones de pesos (de 1978). La caída correspondiente es de – 57.30 por ciento.

En el nivel medio, el presupuesto fue de 15 893 millones de pesos (de 1978) a 10 243 millones de pesos; en los mismos años la caída presupuesta fue de – 35.5 por ciento.

En el nivel medio superior, correspondiente a la educación media propedéutica (tecnológica y universitaria) y media terminal, el presupuesto real para 1982 fue de 15 475 millones y para 1,988 de 9 761 millones, la caída fue de – 36.92 por ciento.

La educación superior tuvo para 1982 un presupuesto real de 23 783 millones. Esta cifra se redujo a 13 582 millones para 1988. La tasa de decremento fue de – 42.89 por ciento. Sin embargo, a partir del cuarto informe del gobierno de Salinas encontramos que para estudios de posgrado el presupuesto creció de 807 millones en 1982 a 2 362 millones en 1992.

Por otro lado, de 1982 a 1987 la matrícula global nacional creció de 25 092 647 a 28 686 809 estudiantes. Esto representaba un crecimiento de 12.52%; sin embargo, de 1987 a 1988 la matrícula se redujo a 25 535 440 millones, lo cual representa una reducción de –

10.98 por ciento. Respecto del costo por alumno, en 1982 la inversión educativa per cápita fue de 1 061.6 pesos de 1978. Para 1988 esta cifra era de 651.2; la reducción es de – 39.19 por ciento.

Por lo que respecta a otros indicadores, la información oficial asegura que desde el periodo escolar 1984- 1985 se tiene capacidad de cobertura del ciento por ciento en primaria. Ello se debe más que a un incremento de la oferta, a una disminución de la demanda, lo cual seguramente son los primeros indicios de las campañas de control de la natalidad llevadas a cabo en los años setenta.

Dos indicadores revelan el atraso en materia educativa en nuestro país: el primero se refiere al porcentaje de alumnos que se inscribe -n y terminan la primaria (técnicamente se le conoce con el nombre de eficiencia terminal), mismo que para 1987 fue de apenas 53.9%. Es decir, de cada 100 alumnos que se inscriben en primer año de primaria solamente la terminan cincuenta y cuatro.

Por otro lado, el efecto más impactante de la crisis se observa en el salario de los profesores, que para el caso de primaria significó un descenso del 77% en términos reales, tomando como año base 1976.

Los docentes universitarios ganaban en 1982 el equivalente a 12 salarios mínimos, y al finalizar el sexenio sumaban solamente cinco salarios mínimos. El salario de los académicos disminuyó aún más que el salario mínimo, cuyo descenso fue también enorme: 63% en el mismo periodo.

Para igualar el nivel adquisitivo “que existía en 1976, sería necesario que se otorgara un aumento salarial de 300% a los maestros de primaria, es decir, que el salario nominal debería de ser de 1 265 pesos; para igualar el nivel de 1982 el aumento tendría que ser de 185%, o “sea, 903 500 pesos”.

De lo anterior concluimos que la política educativa actual se viene aplicando de manera sistemática en los últimos años y ésta se caracteriza por lo siguiente:

a) A partir de 1982 se impuso una agresiva política Financiera con recortes Presupuestales y una considerable disminución del salario del personal académico.

b) A partir de 1982, para impulsar el nuevo proyecto educativo modernizador, se instrumento lo siguiente: aumentos en las cuotas de inscripción y servicios a los estudiantes, control del crecimiento con base en la disminución de la matrícula, separación del bachillerato de las universidades y dar prioridad al desarrollo de las áreas tecnológicas y de ingeniería, sobre las sociales y humanísticas.

En conclusión, la educación se ha deteriorado por la reducción del gasto público, la falta de incremento salarial (renuncian los maestros por los salarios bajos), de apoyo de material didáctico, de escuelas, de inversión en investigación científica, becas, etc., lo cual obliga a los estudiantes a abandonar sus estudios y buscar trabajo para incrementar el ingreso familiar.

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