3.2.2 INFLACIÓN


Durante el sexenio 1982-1988 se observó una baja en la inflación en los tres primeros años, en tanto, en los dos siguientes se registraron los mayores niveles históricos. De 1973 a 1981 la variación porcentual anual del índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) se mantuvo en un rango de 11,2% a 29%; en 1982 la inflación fue de 87.6%, decreciendo hasta 1984 y 1985, no obstante, repunta a partir de 1986, especialmente en 1987, cuando la variación alcanza 159.2%. En 1988 la inflación se abate a un nivel de 82%; para 1990 de 18.8%, y de 11.9% en 1992. Se espera que para 1993 la inflación sea de un dígito, asociado al repunte económico, consecuencia de los pactos económicos (en 1987 se logra pactar un mecanismo que rompe la inercia inflacionaria y congela los precios clave de la economía, logrando la reducción inflacionario),

La inflación en los años setenta y principios de los ochenta se atribuyó al déficit fiscal y posteriormente se le adjudicó a la fuga de capitales como la causa principal. Pese a que la interpretación de la inflación ha variado de ‘ un periodo a otro, en los últimos años la elevación de los costos de producción ha jugado un papel preponderante, entre los que sobresalen los insumos importados, los que proporciona el gobierno federal; los costos financieros, y los salarios. También en la década de los setenta, al no ser las finanzas del gobierno óptimas, se presentó lo que conocemos como déficit de las finanzas públicas, esto es, los gastos del gobierno fueron superiores a sus ingresos.

Con el propósito de resolver este déficit presupuestal, a partir de 1982 se aplicaron medidas neoliberales (fondomonetaristas), consistentes en la reducción del gasto público destinado al sector social (vivienda, salud, educación, etc.); un “saneamiento” de las finanzas del sector público, que implicó actualizar tarifas de los servicios públicos del Estado (electricidad, gasolina, teléfono, transporte, agua, cte.); “adelgazamiento del Estado”, es decir, se redujo el número de empleados gubernamentales; “eliminación de subsidios” a los artículos básicos (azúcar, tortillas, pan, fertilizantes, cte.), y venta de empresas gubernamentales consideradas corno ineficientes, proceso conocido como privatización.

Estas medidas generaron, por un lado, mayores ingresos al Estado, pero por otro, se constituyeron elite las causas de la inflación, pues el aumento del precio de la gasolina y la energía eléctrica provocó Incrementos en cascada en innumerables productos, y al eliminarse el subsidio a la harina y el maíz se generó el alza de precios de sus derivados. En productos como el azúcar, que es básico en la industria alimenticia, una variación en su costo causa cambios del mismo en casi todas las ramas industriales que dependen de ésta, al suspenderse el subsidio.

Con la “liberación” de precios, eliminación de subsidios y aumento de tarifas, se incrementan los ingresos del Estado, pero ¿a costa de qué?

Podemos concluir que la inflación afecta fuertemente los ingresos del trabajador en su poder adquisitivo, por lo que su nivel de vida se reduce (educación, vivienda, servicios públicos, alimentación, salud, etcétera).

En los primeros años de los noventa la inflación tendió a ser controlada con base en agudos reajustes de precios y bajos salarios. Así, el equilibrio en los precios se alcanzó tras una fuerte reducción del poder adquisitivo de los trabajadores.

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1. ¿El pacto de Solidaridad Económica ha logrado disminuir la inflación?

2. Anota el precio de un producto y compáralo días después, ¿Seguirá siendo el mismo? ¿Por qué crees que es así?

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