1.1.4 LA NUEVA SITUACIÓN EN AMÉRICA LATINA


Desde el último cuarto del siglo XX y sobre todo ya avanzados los años ochenta, América Latina se ha visto obligada a elevar su productividad y acercarse a las nuevas tecnologías, para lo cual ha tenido que incrementar su dependencia económica en el campo de la tecnología, acentuando el número de inversiones extranjeras directas, así como el financiamiento a través de organismos internacionales de crédito, teniendo que abandonar actividades tradicionales de exportación. Un factor limitante en la reconversión productiva resulta ser entonces el “crédito atado”, ya que minimiza la capacidad de decisión de las inversiones que puede requerir la nueva estructura económica de los países latinoamericanos. Por otra parte, se sabe que para atraer inversiones extranjeras a los países dependientes a cambio hay que otorgar “ventajas” a Estados Unidos para contar con su respaldo. Pese a todo, en los últimos años ha habido mejoría en cuanto a la crisis de la deuda y se ha empezado a superar el estancamiento económico en la región. Pero también se debe hacer frente a profundas desigualdades y conflictos sociales y políticos como los que viven Haití y Perú. México, por supuesto, aunque forme parte de América del Norte, no escapa por completo a las grandes tendencias de Latinoamérica.

América Latina exporta a los países industrializados materias primas y productos alimenticios pero también poco a poco ha incrementado sus exportaciones de productos manufacturados, como el calzado y productos textiles provenientes, principalmente, de las llamadas naciones de desarrollo industrial intermedio: México, Brasil y Argentina.

Esta tendencia, sin embargo, está cambiando, pues en años recientes los países del primer mundo incorporaron la robótica en procesos productivos, tradicionalmente de mano de obra intensivos. Esto significa que las naciones desarrolladas que tienen como eje dinámico de su recuperación la incorporación de nuevas tecnologías están buscando incrementar su participación en los sectores de producción de mano de obra intensivos.

Un fenómeno paralelo a la “reabsorción” de los países desarrollados sobre algunos sectores productivos es el creciente proteccionismo, que se orienta a desestimular o impedir el acceso de bienes de estos sectores tradicionales a sus mercados internos. Por ejemplo, el Congreso de Estados Unidos promovió el establecimiento de mecanismos de protección para la industria del calzado aduciendo que en el periodo de 1968 a 1983 se habían perdido 120mil puestos de trabajo por la competencia de productos provenientes del Tercer Mundo. Otro elemento que obstaculiza las exportaciones de los países de subdesarrollados ha sido la aparición de sustitutos de algunas materias primas naturales.

No obstante los fallidos intentos de integración en América Latina, se insiste en que ésta debe ser una alternativa eficaz en las nuevas circunstancias no sólo como objetivo de política económica sino como un requisito de sobre vivencia. Se piensa: para enfrentar los desafíos actuales se deben conjuntar y coordinar esfuerzos en materia de desarrollo científico y aplicación de tecnologías como una forma de aunar conocimientos y experiencias que hay en la región. La integración también permitiría garantizar un mercado amplio a la producción latinoamericana que conduciría a un desarrollo económico sano, en sus actividades productivas.

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Con base en lo anterior contesta lo siguiente:

  1. El desarrollo de la ingeniería electrónica es una de las características de la nueva revolución tecnológica, ¿cómo crees que influye la utilización de la computadora en la economía mexicana?
  2. Dada la situación que experimenta la economía japonesa frente a la de los Estados Unidos de Norteamérica, ¿cuáles son las posibilidades que observas para que Japón sea un país líder a nivel mundial?

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