Estructura Socioeconómica de México 2

Estructura Socioeconómica de México 2 – Sexto Semestre

1.2. GLOBALIZACIÓN Y REGIONALIZACIÓN


  • La globalización, es un proceso que obliga a los agentes económicos de un país a seguir estrategias de desarrollo globales, en lugar de las nacionales que estaban definidas por las necesidades internas. La estrategia global implica que las empresas busquen ganar ventajas competitivas mediante el aumento de su presencia internacional. Por esto es necesario la modernización y reestructuración tecnológica, productiva, financiera y de comercialización. La tendencia a la globalización vuelve a las empresas más dependientes de las fuerzas económicas que operan a nivel mundial. (Ante esta situación, surgen dos enfoques sobre la reforma del Estado: el neoliberal y el neointervencionista, que se revusarán en otro capítulo).
  • Cabe señalar que- la cuestión de la reforma estatal se puso de moda en México ante las políticas instrumentales frente a la llamada crisis de la deuda. Déficit fiscal, de una parte, y privatización, de la otra, son seguramente los tópicos sobresalientes de la agenda forjada en estos años de endeudamiento y recesión. 3

Después de haber leído esta propuesta, resulta éste un buen momento para enterarte de algunas consideraciones sobre la globalización de los mercados y de la regionalización de la economía internacional y preguntarte ¿por qué se habla de globalización de los mercados y de la regionalización de la economía internacional?, y saber si las economías nacionales tienen necesidad de vincularse unas con otras.

Entre los cambios internacionales puede considerarse: 1.el resquebrajamiento del bloque socialista con la caída del muro de Berlín; 2. la desintegración de dicho bloque; es decir, la desintegración de la Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas (URSS), el colapso del sistema comunista en ese país y en Europa Oriental, y la guerra del Golfo Pérsico han transformado profundamente el escenario mundial.

1.1.4 LA NUEVA SITUACIÓN EN AMÉRICA LATINA


Desde el último cuarto del siglo XX y sobre todo ya avanzados los años ochenta, América Latina se ha visto obligada a elevar su productividad y acercarse a las nuevas tecnologías, para lo cual ha tenido que incrementar su dependencia económica en el campo de la tecnología, acentuando el número de inversiones extranjeras directas, así como el financiamiento a través de organismos internacionales de crédito, teniendo que abandonar actividades tradicionales de exportación. Un factor limitante en la reconversión productiva resulta ser entonces el “crédito atado”, ya que minimiza la capacidad de decisión de las inversiones que puede requerir la nueva estructura económica de los países latinoamericanos. Por otra parte, se sabe que para atraer inversiones extranjeras a los países dependientes a cambio hay que otorgar “ventajas” a Estados Unidos para contar con su respaldo. Pese a todo, en los últimos años ha habido mejoría en cuanto a la crisis de la deuda y se ha empezado a superar el estancamiento económico en la región. Pero también se debe hacer frente a profundas desigualdades y conflictos sociales y políticos como los que viven Haití y Perú. México, por supuesto, aunque forme parte de América del Norte, no escapa por completo a las grandes tendencias de Latinoamérica.

América Latina exporta a los países industrializados materias primas y productos alimenticios pero también poco a poco ha incrementado sus exportaciones de productos manufacturados, como el calzado y productos textiles provenientes, principalmente, de las llamadas naciones de desarrollo industrial intermedio: México, Brasil y Argentina.

Esta tendencia, sin embargo, está cambiando, pues en años recientes los países del primer mundo incorporaron la robótica en procesos productivos, tradicionalmente de mano de obra intensivos. Esto significa que las naciones desarrolladas que tienen como eje dinámico de su recuperación la incorporación de nuevas tecnologías están buscando incrementar su participación en los sectores de producción de mano de obra intensivos.

Un fenómeno paralelo a la “reabsorción” de los países desarrollados sobre algunos sectores productivos es el creciente proteccionismo, que se orienta a desestimular o impedir el acceso de bienes de estos sectores tradicionales a sus mercados internos. Por ejemplo, el Congreso de Estados Unidos promovió el establecimiento de mecanismos de protección para la industria del calzado aduciendo que en el periodo de 1968 a 1983 se habían perdido 120mil puestos de trabajo por la competencia de productos provenientes del Tercer Mundo. Otro elemento que obstaculiza las exportaciones de los países de subdesarrollados ha sido la aparición de sustitutos de algunas materias primas naturales.

No obstante los fallidos intentos de integración en América Latina, se insiste en que ésta debe ser una alternativa eficaz en las nuevas circunstancias no sólo como objetivo de política económica sino como un requisito de sobre vivencia. Se piensa: para enfrentar los desafíos actuales se deben conjuntar y coordinar esfuerzos en materia de desarrollo científico y aplicación de tecnologías como una forma de aunar conocimientos y experiencias que hay en la región. La integración también permitiría garantizar un mercado amplio a la producción latinoamericana que conduciría a un desarrollo económico sano, en sus actividades productivas.

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Con base en lo anterior contesta lo siguiente:

  1. El desarrollo de la ingeniería electrónica es una de las características de la nueva revolución tecnológica, ¿cómo crees que influye la utilización de la computadora en la economía mexicana?
  2. Dada la situación que experimenta la economía japonesa frente a la de los Estados Unidos de Norteamérica, ¿cuáles son las posibilidades que observas para que Japón sea un país líder a nivel mundial?

1.1.3 LA DISPUTA POR LA HEGEMONÍA: JAPÓN-ESTADOS UNIDOS


Cuando se habla de la lucha por la hegemonía, se está haciendo referencia a la supremacía de un Estado sobre otro; tal superioridad la ha conservado Estados Unidos de Norteamérica desde los años cuarenta, al concluir la Segunda Guerra. Sin embargo, hay países como Japón, que trata de ser líder en los avances tecnológicos y productivos.

En este contexto, Estados Unidos llegó a mostrar cierta preocupación, buscando establecer una profunda reconversión en su estructura económica, elevando sus niveles de productividad promedio y sectorial. En primer lugar, siendo más competitivo y, en segundo, mejorando la calidad de sus productos en el sector de la industria manufacturera. Todo ello para lograr la recuperación económica.

En Estados Unidos las nuevas industrias ya no se localizan en el norte tradicional sino en el llamado “cinturón del sol”, esto es, en una franja de 600 a 700 kilómetros al norte de la frontera con México. En estas industrias se incorporan robots, justamente donde existe mano de obra intensiva. En 1982 operaban en Estados Unidos 6 000 robots reprogramables, según datos estadísticos, mientras que en ese mismo año, en Japón lo hacían 31 mil.

La Nueva División Internacional Del Trabajo

Indudablemente, el mundo ha vivido crisis recurrentes, para lo cual diferentes gobiernos han implementado políticas de estabilización; algunos países desarrollados han aplicado un proceso de reconversión de sus estructuras productivas, y la muestra está en el desarrollo de nuevas tecnologías.

En los países de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), por ejemplo, la cantidad de los productos con alto contenido tecnológico que participan en el total de las exportaciones mundiales tiene modificaciones en su posición relativa entre 1963 y 1980.

Cuadro 2. Especialización relativa en la exportación de productos de alta tecnología.

Año Estados Unidos MCE Japón
1963 129 102 56
1980 120 88 141

Este cuadro muestra el cambio significativo que experimentó el índice de competitividad comercial japonés, aumentando su exportación a 141. Sin embargo, el cuadro de competitividad 1999 – 2000 permite observar si Japón será la nueva potencia hegemónica mundial.

Cuadro 3. Reporte de competitividad global. Crecimiento de la competitividad 2000 / 1999

PAíS AñO
2000 1999
Estados Unidos 1 2
Singapur 2 1
Luxemburgo 3 7
Holanda 4 9
Irlanda 5 10
Finlandia 6 11
Canadá 7 5
Hong Kong 8 3
Reino Unido 9 8
Suiza 10 6
Taiwán 11 4
Alemania 15 25
Japón 21 14
Francia 22 23
Italia 30 35
Egipto 42 49
México 43 31
Indonesia 44 37
Argentina 45 42
Brasil 46 51
Ecuador 59 53

Fuente: Foro Económico Mundial, Reporte de Competitividad Global, 2000 negritas: países del TLC, cursivas: Grupo de los Siete.

En el cuadro anterior se muestran resultados de desarrollo al finalizar el siglo XX y al iniciar el XXI, destacando la posición de los países del TLC y por supuesto el lugar que ocupan los integrantes del Grupo de los Siete.

1.1.2 CAMBIOS TECNOLÓGICOS RECIENTES Y SU IMPACTO EN LA ECONOMÍA INTERNACIONAL


A veces es necesario precisar si los cambios tecnológicos obedecen a transformaciones habituales propias de la actividad productiva y científica o si estamos en presencia de una revolución tecnológica, ya que los cambios tecnológicos en la actividad productiva se entienden y se explican en las unidades de producción de algún sector específico.

Hablamos de revolución tecnológica cuando se da la introducción de nuevos equipos, instrumentos o procesos que afectan de manera generalizada a la estructura productiva e influyen en los aspectos económico, político, social y cultural del conjunto de sectores y países.

Por ejemplo, dentro de los efectos significativos causados por la Revolución industrial, identificamos a algunos países, principalmente Inglaterra, que asumió la hegemonía económica, político y militar de aquel entonces, sustituyendo la hegemonía de España y Portugal. La división internacional del trabajo, basada en el aprovechamiento de las ventajas comparativas, determinó la división de países: las naciones hegemónicas se concentran en la producción industrial; a los países que no habían podido acceder a esta transformación tecnológica se les asignó el rol de proveedores de materias primas y de productos naturales.

En los procesos productivos surgió la fábrica como una nueva forma de organización, y su predominio se generalizó rápidamente sustituyendo las formas artesanales de producción (unidades pequeñas). El crecimiento y expansión de las fábricas generó el fenómeno de migración campo-ciudad, lo cual se entiende y se justifica por el requerimiento de mano de obra, pero provocó el crecimiento de concentraciones urbanas. Este proceso llevó, finalmente, a la aparición del trabajo asalariado.

A principios del siglo XIX, en América Latina, la nueva división internacional del trabajo produjo diferentes movimientos de emancipación para desligarse del yugo español y portugués. Por primera vez, el liberalismo económico provoca movimientos de independencia y en la educación incrementa la especialización de la fuerza de trabajo.

Luego, a finales del siglo XIX, un segundo momento histórico, trajo consigo una nueva revolución tecnológica: la estructura productiva internacional se vio sacudida una vez más , ahora con la introducción del uso de la electricidad, el motor de combustión interna, producción de nuevos tipos de acero, prolifera el uso del ferrocarril e inicio de la refinación del petróleo. La hegemonía inglesa se resquebrajó. Los países de industrialización tardía, principalmente Alemania e Italia, lograron transformar sus estructuras productivas consolidándose así el Estado – Nación.

La Guerra de Secesión en los Estados Unidos significó el triunfo del norte industrial sobre el sur agrícola; con ello la economía estadounidense logra transformar su estructura productiva y se inserta en las relaciones económicas internacionales al lado de los grandes países.

Mientras tanto, en el resto de América los inventos y la inversión directa de capital, principalmente los provenientes de Inglaterra, determinaron su incorporación al modelo internacional de división del trabajo. En el cono Sur se produjo gran abastecimiento de mano de obra barata hacia la metrópoli por medio del ferrocarril, y barcos frigoríficos. Con esto se aseguraron las altas tasas de utilidad en la industria inglesa.

La industria del siglo XX se caracteriza por la línea de montaje basada en la producción a gran escala, como mecanismo de reducción de costos. Entre tanto, la disputa por la hegemonía se acentuó, concretándose al término de las dos guerras mundiales. Concluida la Segunda, Estados Unidos surge como potencia hegemónica.

Las caracterizaciones de las dos revoluciones tecnológicas esbozadas en el contexto histórico, nos lleva a la comprensión de que el mundo está cambiado nuevamente. Vivimos profundas innovaciones tecnológicas, las cuales nos indican que estamos de frente a un tercer momento histórico de las revoluciones tecnológicas. Los cuatro rasgos fundamentales que señalaremos a continuación son muestra de ello:

Cuadro 1. Rasgos de la nueva revolución tecnológica.

La Robótica La Microelectrónica Ingeniería Genética Nuevos Materiales
La robótica se entiende como el conjunto de conocimientos y teorías sobre la difusión de los robots en la industria y en otras actividades productivas u organizativas. Está relacionada con la informática. A medida que se incrementa el uso de los robots se desplaza masivamente mano de obra. Es una tecnología de punta con gran capacidad para transformar las características de la información, esto es, su uso y transmisión, así como las características de sectores de administración y servicios (bancos, correos, …). 1 Este tipo de tecnología permite modificar el comportamiento de los seres vivos, por lo que resulta una participación diferente o adecuada en los procesos productivos. Se indica con esto la existencia de nuevas materias primas que vienen a sustituir materias primas naturales en la aplicación o elaboración de diversos bienes de manufactura. 2

Las transformaciones tecnológicas experimentadas por los procesos productivos forman parte, sin duda, de una profunda revolución tecnológica. Y no estamos en los comienzos. Todo apunta que ello se ha dado desde los años setenta en los países desarrollados.

Ahora bien, si la incidencia primaria del uso tecnológico recae en los procesos productivos, evidentemente este efecto llegará a las esferas organizativas: la organización de los procesos de trabajo, una nueva configuración de la división internacional del trabajo, nuevas hegemonías de países y regiones, mejores condiciones de vida y de trabajo de la población mundial. El obrero no especializado no tendrá cabida en una nueva actividad laboral.

La implantación de la robótica, microprocesadores, modificaciones biogenéticas e introducción de nuevos materiales se lleva a cabo en los sectores agrícolas, en la producción de alimentos, calzado, textil, imprenta, industria automotriz y del vestido, así como en el sector servicios. Este fenómeno se manifiesta en el país y en todo el mundo.

En cuanto al empleo, dado que las nuevas inversiones se concentran en

1

Se cree que en un lapso de 10 años, el correo electrónico en Canadá creará 30mil nuevos empleos en 10 años pero suprimirá 500 mil.

2

La utilización de fructuosa de maíz en lugar de azúcar de caña, por las grandes compañías refresqueras de Estados Unidos, causará un fuerte impacto en la producción, exportación y empleo en varios países; la amplia difusión de fibras ópticas traerá una fuerte disminución en la demanda del cobre; la fabricación de motores de plástico y cerámica, disponible desde 1989, reemplazará a la fabricación de acero. Las consecuencias en los sectores productivo y laboral son incuestionablemente imprevisibles

determinados sectores rentables y por el uso de tecnología que paulatinamente se incorpora, cabe suponer que se agravará a nivel del conjunto de la economía.